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jueves, 9 de abril de 2009

La Caja Negra

Me encontraba inmóvil, no sabia donde estaba y mis recuerdos eran oscuros y borrosos. Solo sentía frío y silencio…

Trate de mover las piernas y los brazos varias veces. Solo conseguí realizar torpes movimientos. Al levantar las piernas, mi rodilla pego con el techo del pequeño cuarto, parecía ser una gran tabla de madera. Levante las manos tratando de levantar el techo, pero era muy pesado.

Desesperado, trate de abrir la caja… pero jamás pude mover la pesada tapa. Una idea pasaba por mi mente, pero no quería aceptarla. Negué mi actual condición tantas veces que comencé a gritar, pedía auxilio; pero nadie me oía.

Trate calmarme. Me dolían los brazos y la garganta. En la desesperación comencé a rasgar con las uñas el techo de lo que pensé era un ataúd. Solo logre astillarme. Las lágrimas me salían de los ojos. No se cuanto tiempo había pasado. Quizás solo eran unos cuantos minutos pero a mi me parecieron horas. Quise recordar que había pasado, me esforcé tanto como pude, lo intente varias veces, pero no logre nada.

Pensé en dejar de respirar por ratos, no sabía por cuanto tiempo me duraría el aire. Volví a rasgar la dura tabla con las uñas, pero solo conseguí herirme mas; lo intente con los puños, golpeando sin cesar el techo. Mis nudillos sangraron y finalmente desistí. Las lágrimas salían de mis ojos, estaba convencido de que moriría. ¡Es curioso como uno se aferra a cualquier esperanza posible!, volví a gritar; grite como nunca había gritado en mi vida… pero nadie me oyó.

Comencé a escuchar voces. Risas llenas de locura que me atormentaban. Grite con mucha fuerza “auxilio”. Pero las voces y las risas parecían no oírme. Grite que se callaran, pero mas fuertes se hacían. Volví a golpear el techo, no quería morir ahí. Me había decidido a salir de una vez por todas. Planee el caer de la tierra, hacia donde movería la cabeza y como cerraría los ojos y la boca, para evitar tragármela, en lo que haría al salir de ahí, a quienes les contaría y como se los platicaría, seguramente sería llamado héroe… al pensar en esas cosas se me salían las lagrimas de los ojos, muy en el fondo sabia que no lograría salir.

Los puños me dolían, sentía la sangre correr por mis nudillos. No se cuantos golpes habré hecho, pero, con cada golpe la tabla se hacía impenetrable.

Me sentía mareado, mis puños estaban llenos de un dolor indescriptible, un dolor causado por las astillas de madera en la piel abierta. Volví a gritar con las pocas fuerzas que tenía, pero era inútil, sabia que nadie vendría en mi ayuda y que moriría dentro de esa caja oscura.

El aire se agotaba, no tenía fuerzas para gritar, ni para volver a pegar ni rasguñar el techo. No podía ya pensar en nada. Las lagrimas me salían de los ojos, como si el llanto fuera mi ultimo consuelo en esos momentos, rece muchos padres nuestros y le rogaba a Dios que me ayudara, ¡no quería morir así! El aire me faltaba cada vez más y el dolor en los puños era insoportable…

No se cuanto tiempo ya había transcurrido y al parecer Dios no estaba en servicio en ese momento.

sábado, 28 de marzo de 2009

Dos Guerreros

Hace mucho tiempo existió un asesino muy famoso. Su espada era temida en todo el mundo, y nadie había podido vencerlo. El asesino tenía fama de haber matado a más de mil personas y según se cuenta mató a 100 de un solo tajo…
Un día le fue encomendado matar a un hombre al que se le atribuía fama y fortuna. Según se sabe el noble no había tenido descendencia, y su esposa siendo ya grande logro a dar a luz a una niña, siendo este bebe portadora de alegría en toda la casa del noble.
El asesino cumplió su tarea. Entro a la casa del hombre rico, mato a los sirvientes sin causar ruido, asesino al noble degollando su cabeza, y cuando escucho un ruido suscitado por la esposa se dirigió rápidamente a buscarla.
Encontró a la esposa escondida en el armario. Asestó una estocada directa la cual la asesino al instante, los brazos que sostenían a la bebe perdían su fuerza y la niña vacilo hacia al piso sin causarse daño alguno. El asesino miro el cuerpo de la bebe, y justo cuando la niña soltó en llanto desenvaino la espada para matarla, pero no pudo, se compadeció y la dejo vivir…
Nadie sabe que le paso a la niña y que lo motivo a no matarla, pero se sabe que este asesino vago durante 10 años por el mundo, conoció y aprendió muchas cosas mientras su espada perdía su filo…
En otro lugar un hombre justo vivía plácidamente. Cuentan quienes le conocían, que al inicio de la guerra irrumpieron unos soldados en su casa, asesinaron a sus hijos y criados, violaron a su mujer e hija y a el lo dieron por muerto. Saquearon la casa tomando riquezas y víveres después le prendieron fuego...
Este hombre creía en la paz y en la justicia. Y hasta donde se cuenta Sobrevivió de milagro al ataque, algunos dicen que fue Dios quien lo salvo otros, el deseo de venganza. Este hombre consiguió una espada, la afilo durante diez años, recorrió también el mundo cultivándose en el arte de la muerte. Durante su viaje descubrió el dolor que hay en las ciudades, y encontró el mal que habita en los hombres, asesino y mató, volviéndose de esta manera un justiciero de Dios. ¡Solo Dios sabe cuantas personas murieron con esa espada en nombre de su justicia!
Un día el destino cruzó al hombre justo y al asesino por la misma senda. Quizás el justo buscaba al asesino, quizás solo se toparon por casualidad. Nadie sabe como se suscito el encuentro. El asesino cargaba su espada sin filo como un recordatorio de quien era y como acto de penitencia juró nunca dejar esa espada. El hombre justo desenvaino lanzándose con un fiero ataque, el asesino reacciono instintivamente con la espada, defendiéndose de la agresiva afrenta. Las espadas al chocar emitieron un sonido que ya desde hacía tiempo no se oía. Las espadas se forzaban entre sí, ninguno de los dos podía perder la fuerza con la que se sostenían las armas, ya que el primero en flaquear significaría que obtendría una muerta segura…
La lucha duro horas, hasta que las espadas se terminaron rompiendo. ¿Quién luchaba a favor de la verdad? ¿Quien luchaba con verdadera justicia? ¿Diez años por el mundo es el tiempo necesario para poder conocer la verdad acerca de la vida, de Dios, de uno mismo?... los trozos cayeron al suelo y ambos cayeron rendidos sin poderse mover, el final de la historia es una leyenda que aún se cuenta, se sabe que al romperse las espadas uno de ellos reía y el otro lloraba, lo que no se cuenta es quien hizo cada cosa...

viernes, 23 de enero de 2009

consejos de un perro sabio a un cachorro

Antes de ser el perro que soy, cuando yo era simplemente un cachorro, un perro de bastantes años se acercó a mí y con voz ronca me dijo hijito mío:

No te juntes con perros que creas que dicen la verdad, por que ellos te llevaran a la perdición y a la ruina; por el contrario júntate con perros que no sólo la digan, sino la pongan en práctica, por que de ellos aprenderás a ser un buen perro.

No te entregues a todas las pasiones que la vida te ofrece, pero tampoco te las niegues, porque sólo se vive una vez y él hubiera no existe.

Aprende a decir SI y aprende a decir NO, estás son palabras sencillas pero su significado es extenso, recuerda, muchos perros se han perdido por no saber utilizarlas. Sé prudente en todo lo que hagas y muchas calles podrás cruzar.

Juega con tus amigos diviértete, pero no dejes que ellos jueguen contigo. El regalo más hermoso que se te ha dado es tú dignidad, no dejes que nadie te pise; pero tampoco hagas lo que no te guste que te hagan, respeta y serás respetado.

No te dejes influir por cualquier perro, por que te volverás su esclavo. Aprende a escoger tus amistades.

No ladres por cualquier cosa que veas pasar, por que el hocico se cansa y la vida es más hermosa si vives moviendo la cola. Si un perro te arrebata tu hueso déjaselo por que tal vez tenga hambre, pero no dejes que te lo arrebaten siempre por que tú también comes.

En todas tus acciones con los demás perros sé justo y así serás grande. Piensa en los demás perros tanto como piensas en ti.

Si ganas la pelota o el disco, no te burles de los perros que no lo pueden hacer. Sé humilde y sencillo, aprende a ganar pero también aprende a perder. Una derrota te enseña más que la victoria, aprende de tus errores y serás perro que la gente quiera.

En todo lo que hagas busca siempre la meta más alta, pero no te dejes llevar solamente por eso, muchos perros han encontrado su ruina al no verse así mismos en el podio de los ganadores. Da lo mejor de ti en todo momento, en todo lo que hagas y en ese instante serás un ganador. La mediocridad es una enemiga poderosa.

Sueña, sueña cada vez que puedas y lucha por volver tus sueños realidad, los grandes perros han sido grandes perros por que se atrevieron a soñar. Soñar no cuesta nada; más no te la pases toda la vida soñando, por que se vuelve un vicio. El que mucho piensa poco hace.

Si algún día encuentras una cachorra, no te fijes por su aspecto sino por su interior, así aprenderás que la verdadera belleza esta dentro de uno.

Debes ser fuerte en la debilidad, pero aprende a conocer tus debilidades. La verdadera fortaleza, se encuentra cuando descubres tus limitaciones...

Y el perro sabio siguió dando consejos, ese perro sabio quien para muchos era un perro tonto, quien para otros un pobre perro necio, me enseño tanto, tanto como se puede enseñar, yo no lo llamo ni tonto y mucho menos necio, sino lo llamo PAPÁ...

el maestro y el discipulo

El maestro salió a enseñar, y mientras caminaba uno de los discípulos se acerco y con viva voz gritaba: “maestro, maestro, danos tu sabiduría a nosotros, tus pobres hijos que no conocen la sabiduría”. El maestro calló y siguió caminando.

Nuevamente el discípulo gritó, pero ahora con la voz tan fuerte como el trueno: “maestro, maestro, danos el conocimiento, tu que conoces él todo y el todo a su vez te conoce a ti, tu que conoces de donde viene el sol y en que lugar se oculta la luna, enseñadnos maestro”. Pero el maestro ignoró nuevamente al discípulo y siguió caminando.

“Maestro, tu que tienes virtudes tan grandes como montañas, tu que hablas con autoridad en las plazas y no tienes miedo a lo que puedan decir de ti, enseñadnos maestro, enseñadnos amado maestro”. El maestro cesó su paso, espero a que lo alcanzará el alumno y añadió: “tu, durante todo el camino has ido gritando maestro, maestro. Si acaso soy maestro, que desde luego no lo soy, dime ¿Qué vale más según tu juicio, decir una verdad o actuar mediante a ella?” El discípulo sabiendo la respuesta a tan fácil pregunta respondió: “pues vale más actuar mediante la verdad, maestro” –haz respondido bien- dijo el maestro –pero dime, si vale más actuar según la verdad ¿por qué te esfuerzas en actuar con mentiras? Señalo el maestro.

El discípulo enmudeció, no encontró palabra alguna para protestar ante aquella acusación producida por el maestro y se fue. El maestro siguió caminando, y mientras caminaba se decía a sí mismo: “Hombres tontos y necios, todavía no han aprendido que no hay peor mentira que vivir engañándose a uno mismo”.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

meztli y tonatiuh

Huitzil estaba celoso del amor que se tenían Meztli y Tonatiuh. Asi que un dia mando a Tonatiuh a la guerra de los hombres ya que tenía la intención de separar a la feliz pareja. Tonatiuh obediente a su señor, partió a la guerra. Durante muchos días Meztli espero a su amado volver, asi pasarón muchos años sin saber noticias de su amado.
Huitzil contento por su obra, mando llamar a Meztli, ella fue a su encuentro. Huitzil pidió su mano, haciendo referencia que Tonatiuh no volveria jamás y que probablemente había muerto en batalla. Meztli entristecida por la noticia salío de la sala ofendiendo de esta manera al gran señor. En su tristeza Meztli comenzó a brillar, un brillo plateado triste y frío. Murío de amor y su cuerpo se elevo hasta el cielo, donde la oscuridad acompaña su pena.
Tiempo despúes llego Tonatiuh cansado por los dolores de la guerra tenía como única esperanza volver a ver a Meztli. Busco a Meztli por todos los lugares, pero no encontró señal de ella. Huitzil lleno de envidia y odio le informo la muerte de su amada. Esto entristeció mucho a Tonatiuh. Y en su dolor se sumergió durante muchos años en una tristeza inmensa. Su dolor fue tan grande que el mundo se lleno del frío de la desesperanza y la soledad.
Una noche Tonatiuh caminaba lamentando su pena miro hacia el cielo y vio un gran circulo que brillaba con una hermosa luz plateada. Ese brillo le recordó mucho a su amada. Quiso seguirlo hasta el cielo, pero no pudo alcanzar ni a las estrellas. Así que embravecido por la esperanza de encontrar a su amada y lleno de fe para alcanzar a ese brillo plateado comenzó a arder de amor. La fe y la esperanza encendieron su cuerpo hasta envolverlo de un gran fuego, y sin proponérselo comenzó a elevarse hacia los cielos. Si darse cuenta del tiempo llegó el día.
Lleno de amor, recorrió toda la bóveda celeste pretendiendo descubrir que era ese brillo. Le tardó 12 horas recorrer la mitad del cielo, y tardo otras doce en recorrer la otra mitad. Asi estuvo durante muchos años, hasta que un día su esperanza fue cumplida y pudo alcanzar aquella luz plateada. De esta forma pudieron estar unidos una vez más. Desgraciadamente la envidia de Huitzil volvería a separarlos lanzado orbitas para cada uno de ellos y de esta forma separarlos para siempre.
De vez en cuando el amor que sienten uno con respecto al otro logra vencer la orbita de envidias y Meztli y Tonatiuh vuelven a estar juntos. Por esta razón Tonatiuh corre todos los días 24 horas para alcanzar a Meztli y ser nuevamente una sola luz, un solo brillo, un solo amor.

domingo, 30 de noviembre de 2008

la leyenda de los dos amantes (¿porque los poetas se inspiran en las estrellas?

Tlali era un joven entusiasta, y un día en el que tenía mucho trabajo conoció a Xochitl. y ambos quedaron prendidamente enamorados uno del otro.
Nadie sabía que tanto platicaban, sus caras se llenaban de color al oír la voz del otro; y la alegría parecía ser su único lenguaje. Como todas las parejas peleaban y se enojaban, casi siempre sus pleitos surgían por tonterías, después de cada pleito se contentaban y volvían a ser los mismos que eran antes.
Así vivieron durante muchos años. Hasta que un día ella decidió terminar con el amor. Descubrió el amor en otra persona. Tlalli escucho las razones de ella, el no tuvo más opción que dejarla ir.
Durante muchas noches de luna, Tlalli subía a la parte más alta del lugar donde vivía. Lloraba y le rogaba a la luna que ella fuese feliz. Una noche en la que Tlalli subió a llorarle a Xochitl la luna se compadeció de él. Tlalli comenzó en sollozos su oración y las lágrimas de Tlalli no caían al suelo, sino subían hacia el fulgor de la luna. La luna con su brillo formo un cristal con esas lagrimas, después le entrego el cristal a Tlalli y le pidió que viera en su corazón; Tlalli miró dentro de sí y vio el gran amor que sentía por Xochitl, la Luna le pidió que se lo sacase y lo pusiera dentro del cristal.
Tlalli no sabía como hacer esa tarea, y la luna le explico que pusiera la mano sobre su pecho; Tlalli así lo hizo y un gran brillo salió de repente, y se deposito en el cristal. Tlalli se había convertido en ese brillo y la luna lo elevo hasta los cielos.
Durante las noches del mes de diciembre. Brilla una estrella más que los otros astros, esa luz es Tlalli protegiendo a su amada. Desde los cielos la contempla y la ama; y pide a su Dios que ella sea feliz.
Los poetas saben que las estrellas son amores que se elevan a los cielos. Escuchan las historias que las estrellas les ofrecen; y de ahí se inspiran para escribir sus poemas.