Cada vez que miro una rosa, me acuerdo mucho de ti
Porque fue en un jardín lleno de rosas donde te vi yo partir
No me permitiste el llanto, tampoco me permitiste reír
No me permitiste buscarte, no me permitiste estar junto a ti....
Cada vez que miro una rosa, revivo lo que viví junto a ti.
Porque fue con una rosa blanca con la que te invite yo a salir.
Y fue una tarde muy bella de un viernes soleado de abril
Donde tu mirabas las rosas, y yo miraba hacia a ti...
Cada vez que miro una rosa, me duele acordarme de ti.
Porque fue en el jardín lleno de rosas, cuando te hice sufrir
Recuerdo que me dijiste vete, que ya no querías nada de mi
Y te alejaste llorando y en sollozo dijiste, que me apartara de ti
Cada vez que miro una rosa, tengo la fe de estar junto a ti.
Porque fue en la iglesia donde robe una rosa tan solo para verte reír.
Tu me tomaste en tus brazos y yo era un hombre feliz
Tu me dijiste “te amo y no quiero separarme de ti”...
Cada vez que miro una rosa, me acuerdo mucho de ti.
Porque ha sido siempre una rosa con lo que te vuelvo a sentir
miércoles, 26 de agosto de 2009
septiembre
Es mes de Septiembre, y nada ha cambiado
La gente, los parques y el mismo salón.
Pero es muy extraño, parece distinto.
Y algo muy dentro te dice “tranquila”...
Y todos tus temores se envuelven de luto
Y a veces preguntas ¿Qué esta pasando?
No encuentras respuestas, y entras al mundo.
Pero no tienes miedo y sigues tu marcha
Descubres tu frente y abres los ojos;
Miras un espejo y sonríes por nada.
Y sientes que el mundo ya no te incomoda
Por que eres fuerte... ya eres tu misma.
Luchar contra todo no es bien del mundo,
Tu hija, tu vida, te han hecho su esclava.
Por fin te liberas de todas tus dudas.
Y dejas que el amor hoy llene tu vida.
Pero no es un hombre, sino eres tu misma.
Eres por fin libre, como una gaviota.
Y vuelas y vuelas sin ningún temor.
Los días y el tiempo ya no son importantes.
Y secas tus lágrimas con un pañuelo;
Miras al cielo y sonríes por nada.
Y sientes tu vida ya sientes tu peso
Y hoy eres fuerte... por que eres tu misma.
No creías en nada, pero ahora lo crees todo.
Y la esperanza en ti volvió a nacer.
Pasiones, pecados y todas tus dudas.
Se disipan como el agua después de llover
Y dejas que la fe hoy llené tu vida.
Pero no solo en Dios, sino la fe en ti misma.
Y sientes la alegría que te limpia del lodo
De los rencores y odios que te impedían ser feliz
Recorres tu cuerpo con tus manos desnudas,
Y miras el espejo ya te sientes tranquila.
Por que eres hermosa más de lo que crees
Y lo tienes todo... ya eres tu misma.
La gente, los parques y el mismo salón.
Pero es muy extraño, parece distinto.
Y algo muy dentro te dice “tranquila”...
Y todos tus temores se envuelven de luto
Y a veces preguntas ¿Qué esta pasando?
No encuentras respuestas, y entras al mundo.
Pero no tienes miedo y sigues tu marcha
Descubres tu frente y abres los ojos;
Miras un espejo y sonríes por nada.
Y sientes que el mundo ya no te incomoda
Por que eres fuerte... ya eres tu misma.
Luchar contra todo no es bien del mundo,
Tu hija, tu vida, te han hecho su esclava.
Por fin te liberas de todas tus dudas.
Y dejas que el amor hoy llene tu vida.
Pero no es un hombre, sino eres tu misma.
Eres por fin libre, como una gaviota.
Y vuelas y vuelas sin ningún temor.
Los días y el tiempo ya no son importantes.
Y secas tus lágrimas con un pañuelo;
Miras al cielo y sonríes por nada.
Y sientes tu vida ya sientes tu peso
Y hoy eres fuerte... por que eres tu misma.
No creías en nada, pero ahora lo crees todo.
Y la esperanza en ti volvió a nacer.
Pasiones, pecados y todas tus dudas.
Se disipan como el agua después de llover
Y dejas que la fe hoy llené tu vida.
Pero no solo en Dios, sino la fe en ti misma.
Y sientes la alegría que te limpia del lodo
De los rencores y odios que te impedían ser feliz
Recorres tu cuerpo con tus manos desnudas,
Y miras el espejo ya te sientes tranquila.
Por que eres hermosa más de lo que crees
Y lo tienes todo... ya eres tu misma.
jueves, 2 de julio de 2009
Presentación
Despúes de dos meses de inactividad. agradezco a los seguidores de este blog la paciencia al visitar la página. estoy muy contento porque ya termine la carrera y aparte de que confieso que me gustan las artes plasticas, así que aquí revelo algunas dos obras. una la realice durante mi ausencia, y la otra fue hecha ya hacía tiempo.
espero las disfruten
espero las disfruten
Dolor y Miedo
Esta fue inspirada por las obras de Clive Barker (autor del libro hellboun hearts, del cual se basaron para crear las peliculas de hellraiser). en ella utilice una cabeza de unicel como base. los ojos son de acrílico. al igual que en la anterior se uso plastilina blanca y pintura acrílica. se barnizo con laca en aerosol brillosa, para darle mayor realismo a la sangre. las correas y la cánula fuerón realizados con papel ilustración. las agujas son agujas de costura, y cada tira del papel esta sujeta con clavos, que fueron incrustados en la cabeza. las costuras estan simuladas con hilo cañamo pintado de cafe.
en esta figura quise plasmar el dolor y el sufrimiento. el miedo que los seres humanos tenemos ante estas sensaciones, me resulta interesante, en ella figuro un dolor y una tortura constantes, pero sin tener causa justificada. fue una obra que disfrute mucho al realizarla debido al reto que representaba. esta figura fue inspirada por la obra de Clive Barker, pero el diseño de la misma es de mi propia autoría.
tarde apróximadamente mas de mes y medio. debido a que muchas veces la deshice. pesa 1 1/2 kilos.
tres almas
Este fue un relieve que hice ya hace algunos meses. la imagen "modelo" la consegui en spooky arts, creo que la página ya no esta activa. fue trabajada sobre una imagen impresa en blanco y negro pegada en 1/8 de papel ilustración, el material usado fue plastilina blanca y la pintura fue acrílica. me tardo aproximadamente 7 hrs.
fue un reto pasar de la imagen a un plano tridimensional. es ua pieza que disfrute demasiado y en ella se plasma la diversidad de las facetas que cada persona muestra.
sábado, 25 de abril de 2009
Evangelio
Dios, nuestro señor y único salvador nos hace participes del camino de rectitud que debemos seguir. Permitió que cayera; para después levantarme, dejó que me ensuciará del lodo del mundo; para después limpiarme. ¿Acaso no es Dios mismo quien mejor elige a sus apóstoles?, Nadie sigue al señor estando sucio, pero es necesario conocer la suciedad y la inmundicia del mundo para poder elegir, porque hasta en eso el señor mismo nos ha hecho libres. ¿Acaso no es él mismo Dios quien permite que el Diablo nos ofrezca de su plato para después decidir que plato comer? Recordemos al santo Job que pasó calamidades y jamás perdió su fe, a los apóstoles que fueron perseguidos y torturados y a pesar de todo eso, siguieron viviendo como hermanos en la caridad y en el amor. Dios permite que seamos tentados para expresar que realmente somos dignos de seguirlo, aunque en ocasiones nos dejemos seducir por lo que el mundo ofrece, aquel camino fácil por él cual mucha gente ha sucumbido, Dios estará presente, será el primero en levantarnos cuando nuestras fuerzas se tornen ya pérdidas, jamás estaremos totalmente solos, si nuestro corazón esta abierto a la fe. Aquel que dice “Yo creo en Dios” pero sin embargo no le confía, es un mentiroso. Pero si en tu corazón expresas no solo tu creencia sino también le ofreces tu confianza, el señor te dará lo justo. Él, mejor que nadie sabe lo que cada uno alberga en lo más recóndito de su alma, y precisamente por esa razón, es Dios mismo quien permite que seamos tentados, nuestras decisiones siempre serán vacilantes y dudosas pero si confío que Dios dará la iluminación a mi juicio, yo siempre escogeré el buen camino. Debemos confiar en Dios siempre, y en el fruto de esa confianza nos dará la paz, que es la felicidad eterna.
jueves, 9 de abril de 2009
La Caja Negra
Me encontraba inmóvil, no sabia donde estaba y mis recuerdos eran oscuros y borrosos. Solo sentía frío y silencio…
Trate de mover las piernas y los brazos varias veces. Solo conseguí realizar torpes movimientos. Al levantar las piernas, mi rodilla pego con el techo del pequeño cuarto, parecía ser una gran tabla de madera. Levante las manos tratando de levantar el techo, pero era muy pesado.
Desesperado, trate de abrir la caja… pero jamás pude mover la pesada tapa. Una idea pasaba por mi mente, pero no quería aceptarla. Negué mi actual condición tantas veces que comencé a gritar, pedía auxilio; pero nadie me oía.
Trate calmarme. Me dolían los brazos y la garganta. En la desesperación comencé a rasgar con las uñas el techo de lo que pensé era un ataúd. Solo logre astillarme. Las lágrimas me salían de los ojos. No se cuanto tiempo había pasado. Quizás solo eran unos cuantos minutos pero a mi me parecieron horas. Quise recordar que había pasado, me esforcé tanto como pude, lo intente varias veces, pero no logre nada.
Pensé en dejar de respirar por ratos, no sabía por cuanto tiempo me duraría el aire. Volví a rasgar la dura tabla con las uñas, pero solo conseguí herirme mas; lo intente con los puños, golpeando sin cesar el techo. Mis nudillos sangraron y finalmente desistí. Las lágrimas salían de mis ojos, estaba convencido de que moriría. ¡Es curioso como uno se aferra a cualquier esperanza posible!, volví a gritar; grite como nunca había gritado en mi vida… pero nadie me oyó.
Comencé a escuchar voces. Risas llenas de locura que me atormentaban. Grite con mucha fuerza “auxilio”. Pero las voces y las risas parecían no oírme. Grite que se callaran, pero mas fuertes se hacían. Volví a golpear el techo, no quería morir ahí. Me había decidido a salir de una vez por todas. Planee el caer de la tierra, hacia donde movería la cabeza y como cerraría los ojos y la boca, para evitar tragármela, en lo que haría al salir de ahí, a quienes les contaría y como se los platicaría, seguramente sería llamado héroe… al pensar en esas cosas se me salían las lagrimas de los ojos, muy en el fondo sabia que no lograría salir.
Los puños me dolían, sentía la sangre correr por mis nudillos. No se cuantos golpes habré hecho, pero, con cada golpe la tabla se hacía impenetrable.
Me sentía mareado, mis puños estaban llenos de un dolor indescriptible, un dolor causado por las astillas de madera en la piel abierta. Volví a gritar con las pocas fuerzas que tenía, pero era inútil, sabia que nadie vendría en mi ayuda y que moriría dentro de esa caja oscura.
El aire se agotaba, no tenía fuerzas para gritar, ni para volver a pegar ni rasguñar el techo. No podía ya pensar en nada. Las lagrimas me salían de los ojos, como si el llanto fuera mi ultimo consuelo en esos momentos, rece muchos padres nuestros y le rogaba a Dios que me ayudara, ¡no quería morir así! El aire me faltaba cada vez más y el dolor en los puños era insoportable…
No se cuanto tiempo ya había transcurrido y al parecer Dios no estaba en servicio en ese momento.
Trate de mover las piernas y los brazos varias veces. Solo conseguí realizar torpes movimientos. Al levantar las piernas, mi rodilla pego con el techo del pequeño cuarto, parecía ser una gran tabla de madera. Levante las manos tratando de levantar el techo, pero era muy pesado.
Desesperado, trate de abrir la caja… pero jamás pude mover la pesada tapa. Una idea pasaba por mi mente, pero no quería aceptarla. Negué mi actual condición tantas veces que comencé a gritar, pedía auxilio; pero nadie me oía.
Trate calmarme. Me dolían los brazos y la garganta. En la desesperación comencé a rasgar con las uñas el techo de lo que pensé era un ataúd. Solo logre astillarme. Las lágrimas me salían de los ojos. No se cuanto tiempo había pasado. Quizás solo eran unos cuantos minutos pero a mi me parecieron horas. Quise recordar que había pasado, me esforcé tanto como pude, lo intente varias veces, pero no logre nada.
Pensé en dejar de respirar por ratos, no sabía por cuanto tiempo me duraría el aire. Volví a rasgar la dura tabla con las uñas, pero solo conseguí herirme mas; lo intente con los puños, golpeando sin cesar el techo. Mis nudillos sangraron y finalmente desistí. Las lágrimas salían de mis ojos, estaba convencido de que moriría. ¡Es curioso como uno se aferra a cualquier esperanza posible!, volví a gritar; grite como nunca había gritado en mi vida… pero nadie me oyó.
Comencé a escuchar voces. Risas llenas de locura que me atormentaban. Grite con mucha fuerza “auxilio”. Pero las voces y las risas parecían no oírme. Grite que se callaran, pero mas fuertes se hacían. Volví a golpear el techo, no quería morir ahí. Me había decidido a salir de una vez por todas. Planee el caer de la tierra, hacia donde movería la cabeza y como cerraría los ojos y la boca, para evitar tragármela, en lo que haría al salir de ahí, a quienes les contaría y como se los platicaría, seguramente sería llamado héroe… al pensar en esas cosas se me salían las lagrimas de los ojos, muy en el fondo sabia que no lograría salir.
Los puños me dolían, sentía la sangre correr por mis nudillos. No se cuantos golpes habré hecho, pero, con cada golpe la tabla se hacía impenetrable.
Me sentía mareado, mis puños estaban llenos de un dolor indescriptible, un dolor causado por las astillas de madera en la piel abierta. Volví a gritar con las pocas fuerzas que tenía, pero era inútil, sabia que nadie vendría en mi ayuda y que moriría dentro de esa caja oscura.
El aire se agotaba, no tenía fuerzas para gritar, ni para volver a pegar ni rasguñar el techo. No podía ya pensar en nada. Las lagrimas me salían de los ojos, como si el llanto fuera mi ultimo consuelo en esos momentos, rece muchos padres nuestros y le rogaba a Dios que me ayudara, ¡no quería morir así! El aire me faltaba cada vez más y el dolor en los puños era insoportable…
No se cuanto tiempo ya había transcurrido y al parecer Dios no estaba en servicio en ese momento.
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