domingo, 15 de noviembre de 2009

Esperanza

Bajo la luna de los imposibles,
Siempre se puede elevar una ilusión
Que vaya hacia el cielo de lo permisible
Volviéndose estrella o quizás canción
Allá en la lluvia de la fantasía,
La que nos empapa con el agua de amor
Deja visible toda la alegría
Cuando se expresa una oración

Quizás la tierra caiga en llanto
Quizás los cielos dejen de mirarse en el mar
Quizás los astros pierdan hoy sus luces
Pero no hay día en que yo te deje de pensar
Quizás la vida se vuelva áspera y dura,
Quizás el dolor se nos vuelva credo y ley
Quizás los sueños se apaguen como el fuego
Pero mi amor hacia ti siempre me tendrá de pie…

Bajo los árboles de lo terrible
Siempre se halla un refugio
De todo aquello que nos intimide
De todo temor o de cualquier viejo truco
Allá donde la vida nos sabe a nostalgia
Recuerdos de viejos amores y de lo que ya no será
Siempre esta la esperanza de un nuevo mañana
Y la vida se abre, y en su vaivén solo viene y se va.

Quizás los desiertos, se vuelvan lugar de ilusiones
Quizás los hoteles no sean más lugar de ocasión
Quizás los amores ya no traigan dolores
Pero no hay noche que mi cama no recuerde tu olor
Quizás los boleros dejen ya de ser tristes
Quizás las pastillas me permitan dormir
Quizás las ficciones por fin sean realidades.
Pero mis sentimientos jamás han de morir…

Bajo la añoranza de aquellas canciones
Que suelen acompañarnos cuando existe un dolor
Y nos dan una esperanza marchita, por un amor vivo
Que nos mata despacio, y nos mata de amor
Allá donde se nos fue la alegría
Siempre existe un transporte que nos la quiera traer.
Sacarnos de aquella calle melancolía
Dejando paz en el alma, y una sonrisa que se pueda hoy ver.

Quizás los doctores ya no nos dejen morir.
Quizás los sacerdotes ya no nos vendan el cielo
Y quizás los abogados no nos puedan mentir
Pero yo seré tu poeta aún en el más gris infierno.
Quizás en los prostíbulos asistan los ángeles
Quizás los pañuelos ya no nos dejen llorar
Quizás del verano ya no le prosiga el invierno.
Pero tu nombre es mi esperanza, y mi sueño en la mar…

Quizás el mundo termine con el más feo final
Pero a ti te consagro mi vida, y en mi vida tu nombre eres siempre principio y final

lunes, 9 de noviembre de 2009

noches de noviembre

La noche de noviembre esta llena de olores,
Olores que en todo momento evocan a ti.
Y el viento lejano murmura el recuerdo
De imágenes que contigo en los años se fueron ayer.

Adiós a los felices momentos que viví a tu lado.
Adiós a las alegrías y tristezas que me hiciste sentir.
Quizás en algún otro tiempo yo vuelva a tu lado
Y en algún bello sueño te quedes en mí…

¡Noviembre!, me hiciste añorarte en el mes más frío
Y no sé, si fue alevosía o coincidencia trivial
Sólo sé que el olvido es muy largo y la noche muy corta
Y que al calor del recuerdo, mi frío llorar

Quedan veintiún días para que llegue diciembre
Y en la tortura del tiempo adjunta va mi ilusión
Que en este mes de noviembre, vuelva a encontrarte
Y que en una noche como esta te consagre mi amor…

el día que pueda decirte adios

El día que pueda decirte adiós.
Será el día en que me despida de las estrellas,
Dejare de escribirte palabras bellas
Será el día en que pueda vivir sin ti.

El día que pueda decirte adiós
Tendré el valor para desprenderme de tu esencia
Dejare de extrañar ya tu presencia
Y en otros brazos volveré a ser feliz…

Decirte adiós, será guardar en un cofre los recuerdos
Será despedirme de aquellos momentos bellos
Cuando en tus ojos varias veces me perdí

Decirte adiós será cantar con la voz ahogada en llanto
Gritando al cielo “te quiero tanto”
Confesando el delirio que hay en mí…

Decirte adiós, será aprender de nuevo mirar al frente
Comenzar a vivir, conociendo ciudades y a otras gentes
Entendiendo que la vida continúa y no es el fin.

Decirte adiós, será recordarte a través del tiempo.
Reviviendo sin dolor tu imagen en mí silencio
Sonriendo por ti no más por ti…

El día que pueda decirte adiós
Será amarte siempre sin dejar de hacerlo
Y comenzaré a escribir un poema bello
Elevando una oración para que seas feliz…

miércoles, 26 de agosto de 2009

angel

Si me preguntan un día ¿Qué es lo que busco?
Diría que busco un ángel para un gran final
Un ángel divino con quien yo comparta
Un beso en la frente, un beso en la mar.

Y sueño que viajo contigo en los mares
En los mares divinos de la ensoñación
Donde miramos los astros, miramos los mares
Miramos el mundo, miramos a Dios.

Y aunque a veces el sueño se pierde en la nada
No pierdo las ganas de volverte a ver
No pierdo la dicha, mi afán, mi esperanza.
De verte en mis sueños de verte otra vez

Y en las noches te busco sin éxito alguno
Y rondo tu calle sin verte salir
Y el viento susurra tu nombre muy quedo
Nomás por el gusto de verme sufrir.

Mi madre pregunta: ¿En donde has estado?
Y sin responderle me pongo a llorar
Le abrazo y le digo: “estoy enamorado”
Y mi abraza tan fuerte, me deja llorar

Quisiera que todo fuera como antes
Donde tomando tu mano, te exprese mi amor
Y en ella te escriba mi ultimo verso
El sueño de un bobo, lleno de ilusión.

dos palabras

Es una noche romántica, escucho la lluvia golpeando el vidrio de la ventana. El sonido del caer del agua contrasta con el de mi pecera, pero por instantes parecen mezclarse formando un sonido armonioso y unísono. Me siento intranquilo, me paseo por el cuarto de derecha a izquierda. Me postro frente a la ventana y contemplo la calle, apenas y se aprecia una leve luz de luna

¿Qué haces cuando el amor no te deja dormir y solo das tumbos alrededor de tu habitación pensando en el nombre de ese ángel que sin duda te ha robado el sueño?

En noches como esta, es cuando mi corazón se empapa de nostalgia. Es una tristeza sana y por ende deliciosa. Mi tristeza en esta ocasión se vuelve voz, ¡no pude negarme a hablar! Y pronuncio una frase muy chiquita ya que solo se compone de dos palabras, pero sin duda es muy emotiva:

Te extraño

rosas

Cada vez que miro una rosa, me acuerdo mucho de ti
Porque fue en un jardín lleno de rosas donde te vi yo partir
No me permitiste el llanto, tampoco me permitiste reír
No me permitiste buscarte, no me permitiste estar junto a ti....

Cada vez que miro una rosa, revivo lo que viví junto a ti.
Porque fue con una rosa blanca con la que te invite yo a salir.
Y fue una tarde muy bella de un viernes soleado de abril
Donde tu mirabas las rosas, y yo miraba hacia a ti...

Cada vez que miro una rosa, me duele acordarme de ti.
Porque fue en el jardín lleno de rosas, cuando te hice sufrir
Recuerdo que me dijiste vete, que ya no querías nada de mi
Y te alejaste llorando y en sollozo dijiste, que me apartara de ti

Cada vez que miro una rosa, tengo la fe de estar junto a ti.
Porque fue en la iglesia donde robe una rosa tan solo para verte reír.
Tu me tomaste en tus brazos y yo era un hombre feliz
Tu me dijiste “te amo y no quiero separarme de ti”...

Cada vez que miro una rosa, me acuerdo mucho de ti.
Porque ha sido siempre una rosa con lo que te vuelvo a sentir

septiembre

Es mes de Septiembre, y nada ha cambiado
La gente, los parques y el mismo salón.
Pero es muy extraño, parece distinto.
Y algo muy dentro te dice “tranquila”...
Y todos tus temores se envuelven de luto
Y a veces preguntas ¿Qué esta pasando?
No encuentras respuestas, y entras al mundo.
Pero no tienes miedo y sigues tu marcha
Descubres tu frente y abres los ojos;
Miras un espejo y sonríes por nada.
Y sientes que el mundo ya no te incomoda
Por que eres fuerte... ya eres tu misma.

Luchar contra todo no es bien del mundo,
Tu hija, tu vida, te han hecho su esclava.
Por fin te liberas de todas tus dudas.
Y dejas que el amor hoy llene tu vida.
Pero no es un hombre, sino eres tu misma.
Eres por fin libre, como una gaviota.
Y vuelas y vuelas sin ningún temor.
Los días y el tiempo ya no son importantes.
Y secas tus lágrimas con un pañuelo;
Miras al cielo y sonríes por nada.
Y sientes tu vida ya sientes tu peso
Y hoy eres fuerte... por que eres tu misma.

No creías en nada, pero ahora lo crees todo.
Y la esperanza en ti volvió a nacer.
Pasiones, pecados y todas tus dudas.
Se disipan como el agua después de llover
Y dejas que la fe hoy llené tu vida.
Pero no solo en Dios, sino la fe en ti misma.
Y sientes la alegría que te limpia del lodo
De los rencores y odios que te impedían ser feliz
Recorres tu cuerpo con tus manos desnudas,
Y miras el espejo ya te sientes tranquila.
Por que eres hermosa más de lo que crees
Y lo tienes todo... ya eres tu misma.